Las disfuncionalidades de Instagram

Las «antifeatures» o disfuncionalidades son características indeseables que quienes hacen software privativo nos obligan a tolerar.

A veces están escondidas en justificaciones confusas o dinámicas abusivas que nos hacen pensar que tienen sentido y que junto a ellas recibimos enormes beneficios que no podemos encontrar en ningún otro lugar. O sea, una relación tóxica.

Después de usar Instagram durante este año y verme pasar por todas las fases de adicción, estas son las disfuncionalidades que más molestia me generan:

  • Las historias están disponibles por solo 24 horas.

No hay forma de recibir un resumen semanal. No hay forma de subscribirse a la cuenta de alguna persona que me es relevante para recibir notificaciones cuando tienen nuevo contenido en sus historias. Si esta persona no la pone en sus historias destacadas, y yo decidí no entrar a Instagram por un día, me lo perdí.

Esta disfuncionalidad está disfrazada. Para quien usa sus historias, le da la impresión de tener más control sobre su contenido. Es una forma poco común de comunicarse, lo que hace que sea cul. Además permite ver quiénes ven cada historia. Que sea efímero en apariencia da un poco de calma de que no estamos abriendo toda nuestra vida a la internet de forma permanente, y entonces nos sentimos más tranquil+s de publicar cosas que no publicaríamos de otras formas.

En realidad, las historias no son efímeras. Una vez publicadas son propiedad de Instagram para siempre. Solo son efímeras para nosotr+s, y para las personas en que confiamos para que vean el contenido una vez. El mundo alrevés.

Esta disfuncionalidad es de las que más genera adicción a Instagram, tenemos que entrar todos todos los días. Es una manipulación en el diseño de interacciones llamada «miedo a perderse de algo», o FOMO.

  • Permite solo un enlace.

Esto es simplemente absurdo. No entiendo cómo llegamos aquí. La World Wide Web se basa en publicar documentos enlazados. Es realmente su único trabajo. Es bien raro que algunes humanes en posición de poder insisten en inventar escasez donde existe abundancia.

Por esto empezaron a surgir servicios sin sentido como link.tree que lo único que ofrecen son enlaces, y se publicitan como «el unico enlace que vas a necesitar». ¿Qué está pasando aquí? Llegás a un restaurante, te dicen que el menú está en Instagram. En instagram tenés un enlace a otro servicio que te muestra otro enlace, que te lleva al menú. Intermediarios innecesarios a quienes de nuevo les regalamos nuestra información y solo entorpecen nuestra comunicación.

Esta disfuncionalidad está disfrazada de simplicidad. Con un solo enlace se mantiene la atención, vamos siguiendo el camino propuesto por el contenido. El engaño aquí es que el camino no lo propone quien comparte su arte, o sus eventos, o su vida, lo impone la plataforma. Y entonces se vuelve una cárcel, no podemos salir de Instagram. Terminamos siendo manipulad+s de nuevo, tomando caminos que en realidad no queríamos y cuando nos damos cuenta ya hemos pasado una hora en esto.

  • «Likes» como única medida de éxito.

Este es el otro gran componente de la adicción a la plataforma. Sentirnos visibles y recibir validación se siente bien. Como concepto está todo lindo, andar repartiendo corazones.

El engaño aquí está en que no hay espacio para ningún otro tipo de interacción. La sección de comentarios es toda incómoda, no permite discusiones. Cuando reaccionás a una historia, lo común es responder con un like y ya. Hay muchas interacciones en el chat privado, pero este está lejos de ser un buen sistema de chat, y rompe cualquier dinámica de interacción pública colectiva.

Con esto lo que Instagram promueve es que las personas optimicen su contenido para maximizar la cantidad de likes. Lo que vemos entonces es un mundo aspiracional, de pretender que todo está bien siempre, de esconder e ignorar nuestros momentos difíciles. Para muchas cosas, la reacción es :confounded: y no :heart: Para muchas otras cosas, un emoji no es suficiente.

En los días no instagramables, que son muchos muchos, abrir Instagram es depresivo y hace el día más difícil. Querer ser feliz, querer recibir atención y cariño, pero no tener la energía para producir el contenido que te lo va a dar. Lo que queda es pretender y sonreir, o cederle tus momentos vulnerables a esta megacorporación violenta.

¿Qué otras disfuncionalidades de Instagram sufren?

Vamos agregando a la lista, para soñar una red social que no tenga ninguna de estas. Que nos conecte, que nos permita expresarnos y ser visibles, sin toda la ansiedad y desesperación que abundan en las actuales.

También me surgen muchas preguntas. Como si esta persona con la que me comunico solo por historias de instagram es realmente relevante para mi vida :thinking: no lo se, las relaciones en estos días son confusas.

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Llevo 10 meses sin usar Instagram, por lo que no recuerdo mucho las funcionalidades y cuáles me generaban problemas. Aún así, vivir sin instagram también muestra lo cerrado que es y sus formas para obligarlo a uno a ser parte de la red.

Al no estar logueado…

  • No se puede acceder al contenido / perfiles

Esto me parece confuso porque a veces sí se puede y a veces no. Si yo intento acceder a una cuenta, a veces me sale la pantalla de login de una vez sin dejarme ver nada. En otras ocasiones, sí me deja, pero sólo puedo ver cierta cantidad de contenido hasta que Instagram me vuelva a mostrar un pop-up con el login, el cual no puedo descartar.

También pasa cuando del perfil, intento ir a una imagen en particular. No me deja accederla y me muestra el login. La única forma de sobrepasar esto es abriendo el contenido en una nueva pestaña, pero aún así nos mostrará un pop-up el cual podemos quitar, pero definitivamente está ahí para que nos moleste y al final nos hagamos una cuenta o iniciemos sesión.

  • Las historias no se pueden ver

En caso de poder acceder al perfil, del todo no puedo ver las historias. Puedo entender cómo es una buena idea bloquear el acceso a las historias si uno no está logueado. Por una cuestión de privacidad y control. Pero instagram es usado por muchísimos negocios que anuncian eventos, información, productos, etc. a través de esta funcionalidad.

Y no sólo los negocios, una vez mi hermana hizo una historia, el cual me enteré porque en el chat familiar lo estaban comentando, pero el cual no podía ver porque no estaba logueado.


  • Los emails de notificaciones no muestran el contenido

La insistencia para permanecer dentro de la aplicación donde pueden mostrarnos anuncios, es tal que no podemos ver el contenido de los mensajes que nos mandan. Sólo nos enseñan cuántas conversaciones tenemos con mensajes.

You have unread messages from 18 people.


El impacto que tiene Instagram como canal de comunicación en nuestras vidas es altísimo. No sólo nuestro círculo social depende de ella, sino también la gestión cultural, medios de comunicación, y hasta instituciones públicas. E incluso instagram, sabiendo el impacto que tiene genera estas prácticas agresivas para que sea absurdamente incómodo no tener una cuenta sin perdernos de la realidad social de nuestras vidas.

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Recordé una anti-feature al estar logueado que siempre me ha parecido molesto:

  • No poder publicar desde la computadora

Dependemos del celular para poder publicar contenido. Lo cual hace que tengamos esta red social súper adictiva a la par nuestra durante todo el día, a cualquier hora del día, porque… hay que ser realistas, siempre tenemos a nuestro alcance el celular (lo cual ya es otro tema en sí de adicción).

Nuestros esfuerzos para salirnos de esta red, tiene muchas trampas. Y esta definitivamente es una de ella.

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Estos correos que envían son otra de las cosas más absurdas que he visto.

No tiene sentido que no manden el contenido del mensaje, qué molesto. Y ese mensaje de abajo: «puede que tengás likes y cosas, o tal vez no». Que mal hecho todo.

Gracias por compartir @josernitos. ¿Qué pensaría Foucault de estas prisiones?

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